Musicoterapia: sonidos que mejoran nuestras vidas

Mi nombre es Silvia Camacho, saxofonista y musicóloga especializada en musicoterapia y aplicaciones avanzadas, formando parte como musicoterapeuta del Equipo Anendo. La música es una herramienta muy potente para trabajar de forma divertida con personas con diversidad funcional, observando grandes resultados en un corto periodo de tiempo.

Las preguntas que suelen surgir cuando hablo de esta terapia son: ¿qué se hace con la musicoterapia? ¿un musicoterapeuta pone unos cascos a los niños para escuchar música? ¿pones música de fondo y que se relajen? ¿Cómo van a tocar instrumentos si no saben música?

La musicoterapia va mucho más allá que el simple hecho de poner un repertorio musical y que sea escuchado sin ninguna finalidad.

La musicoterapia es una terapia complementaria y se rige de objetivos concretos que son trabajados, en mi caso, con música en vivo, mediante la ejecución instrumental con el niño, basando la sesión en la improvisación musical pautada y, así, potenciar su creatividad. Por ello, no es necesario tener conocimientos musicales para obtener beneficios en esta terapia.

Se ofrece una gran variedad de instrumentos, en su mayoría de pequeña percusión, para tratar en diferentes ámbitos:

  • Enfermedades neurológicas, mentales y cerebrovasculares.
  • Discapacidades motrices: trabajando con coreografías y movimientos con diferentes instrumentos adaptados.
  • Trastornos de comunicación y autismo: la musicoterapia es una gran ayuda para la expresión verbal y no verbal, estimula la memoria, mejora la atención y la interacción social con otras personas, y resulta eficaz en problemas de afasia.
  • Hiperactividad y problemas de aprendizaje: mejora la autoestima, la atención, la concentración, coordinación, aprendizaje y socialización.
  • Problemas emocionales: estados depresivos y ansiedad: es eficaz en tratamientos de trastornos depresivos y estados de agitación y ansiedad, ya que la música tiene un efecto relajante.
  • Estrés y dolor: la música disminuye los niveles de cortisol y la noradrenalina y se ha demostrado que potencia el efecto de analgésicos en estados de intervenciones recientes.

Hacer uso de la música como terapia es una buena forma de obtener beneficios y mejorar la calidad de vida de las personas con diversidad funcional. Si tienes dudas o necesitas información sobre este tipo de terapia, puedes contactar conmigo directamente en Anendo.

Un saludo y que la música te acompañe 🙂

Silvia Camacho López, musicoterapeuta del Equipo Anendo

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