La Sexualidad: ¿Los niños con TEA o con cualquier tipo de diversidad funcional tienen sexualidad?

Gran pregunta la que nos planteamos cuando hablamos sobre sexualidad y niños con TEA o con cualquier tipo de diversidad funcional. Cuando hablamos sobre sexualidad también nos referimos al desarrollo afectivo, social y emocional que presentan estos niños a lo largo de su vida. Esos cambios vitales que llegan en las etapas principales y que no sabemos cómo afrontarlos.

¿Por qué ellos no iban a tener sexualidad? Al igual que todos nosotros biológicamente están preparados para ello, es su evolución. Tienen los mismos derechos que cualquier otra persona, al igual, que su intimidad. La información que ellos necesitan al respecto tiene que ser muy precisa, concreta e incluso muchas veces, si la información es visual, puede ayudarles más, es decir, hay que adaptársela, como se hace con el resto de materiales y recursos en su día a día.

La sexualidad es un ámbito delicado a tratar, no porque la consideremos un tema tabú, sino porque aquí juegan varios factores. Necesitamos conocer el tipo de educación y enseñanza sexual que la familia quiere que se le precise a su hijo. El ámbito en el que se rodean, el tipo de sobreprotección que estén teniendo con su hijo, entre otros, son algunos de los factores necesarios a destacar para poder llevar a cabo una información sana sobre la sexualidad y para tener unas adecuadas estrategias para un correcto desarrollo afectivo sexual.

Algunas de las preocupaciones más frecuentes en sexualidad y, sobre todo, en este tipo de colectivo son:

  • Necesidades sexuales comunes.
  • Gran variedad de comportamientos sexuales.
  • Deseo de relaciones íntimas.
  • Conductas sexuales problemáticas debido a su dificultad de relaciones sexuales.
  • En el caso de las chicas, la menstruación.
  • Masturbación.
  • Saber decir “NO”.
  • Prevención de posibles acosos sexuales.

Todas estas preocupaciones afectan tanto a niños que presenten algún tipo de diversidad funcional como a los que no. Sí que es cierto que, en los padres con niños con TEA, se incrementa este tipo de emoción, al no saber qué recursos deben obtener para poder llegar a tener claro qué es lo que tengo que explicarle a mi hijo, o de qué manera le tengo que hacer entender. Por ejemplo, que se tiene que masturbar en su habitación y no en un lugar público o en el salón de mi casa en frente de todo el mundo.

La sexualidad va más allá de que las personas puedan tener relaciones íntimas. Se trata de que ellos conozcan su cuerpo, tengan su intimidad, sepan reconocer e identificar que partes de su cuerpo pueden y no pueden tocar otras personas. Con esto nos referimos a que ellos tengan una sexualidad que les lleve a un desarrollo afectivo sexual sano y que, por tanto, tengan toda la información posible como otra persona más.

¿Y tú? ¿Tienes sexualidad?

Beatriz Alba Tirado, terapeuta del Equipo Anendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *