Autismo y natación, un vínculo beneficioso para los niños y niñas con TEA. Esta población tiene predilección por el agua, les encanta chapotear, nadar, jugar… Y es que la serenidad que el mar transmite les ayuda a reducir su ansiedad y a sentirse libres. Sin embargo, dicha afinidad supone un peligro para sus vidas. Los menores con autismo corren el riesgo de sufrir 160 más accidentes en comparación a otros niños.

Por esta razón,  las clases de natación deben formar parte indispensable de su día a día desde bien temprano. Gracias a ellas, se familiarizan con el medio acuático y adquieren las habilidades necesarias para disfrutar de él con total seguridad. En Anendo, como especialistas en atención temprana, disponemos de diversos talleres de natación para que nuestros chicos y chicas aprendan a nadar como pez en el agua.

Autismo y natación, mucho más que una unión.

Los beneficios de la natación para niños con autismos son cuantiosos. Aunque el contacto con el agua puede suponer un riesgo para los chicos y chicas con trastornos del espectro autista, las clases de natación son sus grandes aliadas.

Nadar es una actividad divertida a la vez que enriquecedora para el desarrollo psicomotor y afectivo. Desde nuestro Centro de Atención Infantil Temprana en Málaga somos defensores de la natación por las siguientes razones:

  • Favorece la relajación: durante las clases los menores aprenden a nadar, a flotar y a controlar su respiración. Aunque al principio no resulte fácil, con esfuerzo y perseverancia lo consiguen, ayudando así a liberar sus tensiones.
  • Sistema cardiovascular fortalecido: autismo y deporte van de la mano. Gracias a él, los chicos y chicas fortalecen su corazón y sistema circulatorio. Reduciendo por consiguiente, el riesgo de padecer problemas de salud.
  • Fuertes lazos con la familia: la participación de los progenitores es fundamental. No solo para favorecer el aprendizaje, sino también para fortalecer los vínculos familiares.
  • Aprenden a respirar: uno de los factores básicos de la natación es la respiración.Gracias a ella, se limpian los pulmones y aumentan los niveles de oxígeno en la sangre.
  • Potencia la comunicación: al ser una actividad que se realiza mayoritariamente en grupo, permite el desarrollo de las habilidades sociales y comunicativas y, facilita la adquisición de nuevo vocabulario.

Autismo y natación, ¿qué debes valorar antes de inscribir a tu hijo?

Las características del autismo varían entre un niño y otro. Pero independientemente, desde el momento que es diagnosticado con trastorno del espectro autista, es fundamental que reciba clases de natación.

Actualmente, existen multitud de centros que imparten este tipo de talleres como es el caso de Anendo.Nuestras terapeutas insisten en la importancia de valorar ciertos aspectos antes de inscribirle en uno:

  • Instalaciones adaptadas
  • Monitores con experiencia en este tipo de actividades
  • Centro especializado en la atención a niños con trastornos del desarrollo

Taller de natación: en Anendo nos sumergimos en el agua

Cada curso en Anendo, nuestros chicos y chicas tienen la posibilidad de disfrutar de dinámicas sesiones de natación terapéutica. En ellas, se trabaja la flotabilidad, la resistencia, los deslizamientos en el agua y, la coordinación.

Para ello, las clases se imparten en instalaciones exteriores adaptadas para su desarrollo, y divididas por franjas de edad. En todo momento guiadas por un monitor especializado. De esta forma, garantizamos la seguridad y el aprendizaje de nuestros chicos.

Los beneficios de la natación en niños son evidentes. Si quieres que tu hijo disfrute de un día de playa o piscina con total seguridad, además de favorecer su desarrollo, no dudes en apuntarle a nuestro taller de natación. Autismo y natación van de la mano, ¡contáctanos!

Autismo y natación: ¿Por qué el medio acuático puede ser un gran aliado?

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